LA VIDA DEL COCODRILO


¿Quiénes son los cocodrilos?

Los cocodrilos, conocidos popularmente con el nombre de “lagartos”, forman parte de un grupo de reptiles sobrevivientes de la Era Mesozoica que poblaron hace millones de años las aguas del planeta.

En la actualidad existen diferentes especies de cocodrilos y caimanes distribuidos en las zonas cálidas de la tierra:

En las regiones de México encontramos dos especies de cocodrilos (Crocodrylus acutus y Crocodrylus moreletii) y una de caimán (Caiman sclerops chiapasius).

En el Estado de Quintana Roo únicamente habitan los cocodrilos. Conozcamos su manera de vivir.

¿Cómo diferenciarlos?

Los cocodrilos, como cualquier animal, tienen rasgos característicos y solamente con práctica podremos diferenciarlos.

Tratar de identificar a un cocodrilo basándose exclusivamente en la coloración de la piel puede provocar confusiones, pues en ambos casos varia el color, desde el amarillento hasta el pardo o negro.

Para evitar equivocaciones es mejor observar la forma del cráneo.

En el caso del Crocodrylus acutus el hocico es mucho mas alargado, los ojos son mucho más claros, los dientes más notables y además alcanza un mayor tamaño.

El Crocodylus moreletii es más ancho y chato de hocico; su tamaño es menor y tiene los escudetes de su piel menos salientes que el otro.

¿Machos o hembras?

En los cocodrilos los órganos reproductores están situados interiormente, por lo que a simple vista es imposible apreciar las diferencias sexuales.

Solamente se puede conocer el sexo de estos reptiles a través del tacto cloacal.

Generalmente, notamos que los cocodrilos machos son más robustos de cuello y cachetes cuando alcanzan la madurez, y casi siempre son de mayor tamaño que las hembras.

¿Dónde viven los cocodrilos?

En el Estado de Quintana Roo el Crocodylus acutus se localiza principalmente a lo largo de todo la franja costera, tanto en aguas dulces como saladas.

El Crocodylus moreletii prefiere habitar en el interior, donde abundan las sabanas, manglares, cenotes, ríos y charcas.

En algunas ocasiones pueden hallarse las dos especies compartiendo el mismo hábitat, sobre todo en sitios próximos al mar.

¿Cómo se reproducen?

Los cocodrilos se reproducen por medio de huevos que depositan en nidos que construyen cerca del agua.

Después de 30 días de apareamiento, la hembra coloca en el nido entre 20 y 60 huevos aproximadamente.

La época del año en que ocurre la puesta es entre abril y mayo; y dependiendo del calor y la humedad principalmente, el periodo de incubación estará entre 75 y 90 días.

La temperatura dentro del nido tiene un promedio de 30° C y la humedad relativa es próxima a 95%.

Durante el tiempo de incubación, las hembras permanecen cerca del nido y cuidan con celo los huevos.

Al igual que en las tortugas, el sexo de la cría estará determinado por la temperatura dentro del nido durante la época de incubación. Así, los huevos localizados más abajo tendrán diferente temperatura que los de arriba y en consecuencia distinto sexo.

¿Cuánto crecen los cocodrilos?

Los cocodrilos al nacer miden 25 centímetros y pesan 45 gramos aproximadamente.

Llegan a la época reproductiva entre los 5 y 7 años de edad y 2 metros de longitud.

El Crocodylus moreletii puede alcanzar hasta los 3.5 metros de longitud y pesar 100 kilogramos aproximadamente.

En cambio el Crocodylus acutus alcanza hasta los 6 metros de longitud o más y hasta 300 kilogramos de peso.

¿Qué comen los cocodrilos?

Estos reptiles son básicamente carnívoros.

De recién nacidos se alimentan de pequeños insectos y sus larvas. Después cazan insectos mas grandes, ranas, renacuajos, peces y cangrejos.

En su fase adulta prefieren atrapar diversos peces, tortugas, aves y cualquier mamífero grande o pequeño que tengan a su alcance.

¿Quién come cocodrilos?

Las hormigas, mapaches, garzas y otros animales se disputan los huevos de cocodrilo para devorarlos.

Los cocodrilos que logran nacer, son presa fácil, de cazones, picudas, tortugas, serpientes, aves acuáticas y mamíferos como el mapache o felinos entre otros.

En realidad, la mayoría de estos reptiles no sobreviven, pues además de ser comidos por otros animales, también mueren por falta de animales o por no resistir los cambios climáticos.

Únicamente un mínimo porcentaje logra vivir plenamente la edad reproductiva.

Cuando los cocodrilos logran medir 1 metro de longitud aproximadamente, y cuentan con 3 o 4 años de edad, prácticamente ya no corren riesgo de ser devorados por otros animales.

Sin embargo, el ser humano es su peor enemigo ya que frecuentemente los acosa, ataca y mata con el fin de consumir su carne o traficar en el mercado sus preciadas pieles.

¿Cómo podemos ayudar?

Los cocodrilos son animales que representan un recurso natural de gran valor y actualmente están en peligro de extinción.

En México y el resto del mundo son escasos los lugares que cuentan con poblaciones naturales de cocodrilos.

En el Estado de Quintana Roo aun es observado frecuentemente en los sitios donde habita.

A pesar de existir leyes que los protegen, todavía es cazado, y su hábitat sufre alteraciones constantemente por el desmedido crecimiento de la población humana y la grave contaminación.

He aquí algunas recomendaciones para ayudar a conservarlos:

- NO DESTRUYAS SUS NIDOS

- NO FOMENTES EL COMERCIO ILEGAL CON SUS PIELES

- NO LOS MOLESTES NI PROVOQUES CUANDO LOS ENCUENTRES

Situación actual

Desde 1940 hasta finales de los años sesenta, Quintana Roo vivió un verdadero auge en la explotación de pieles de “lagarto”.

Se podían encontrar fácilmente muchísimos “lagarteros”, desde Contoy, Cozumel y las Bahías de la Ascensión y el Espíritu Santo; hasta Xcalak y Chinchorro. Frecuentemente venían compradores de Belice que llevaban el producto a su país.

La “lagarteada”, junto con la pesca de escama, la copra y chiclería fueron las actividades comerciales mas importantes en esos años.

Fue aproximadamente en 1986 cuando los lagarteros notaron que el recurso comenzaba a escasear. Esto se debió en parte a la decadencia de la chiclería; entonces, un gran numero de jornaleros que anteriormente se “enganchaban” para trabajar en el chicle, cambiaron de oficio dedicándose así al negocio de las pieles.

Durante algún tiempo fueron tantos los interesados en participar en las cacerías de cocodrilos que se dice “…había más lagarteros que lagartos”.

Con el paso de los años la actividad comenzó a resultar incosteable, debido al aumento de compradores e intermediarios; hasta que en 1978 se decreto la veda, prohibiéndose así su explotación.

En Quintana Roo, en el transcurso de los últimos diez años se han realizado diferentes recorridos por lagunas, ríos, zonas costeras, las bahías y se han podido observar que las densidades de las poblaciones se van recuperando favorablemente.

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